Noviembre del 2005


No me hables de libertad, que me pongo a temblar

En algunos lugares del Tercer Mundo -sí, sí, ese lugar en el que tienen que vivir tan mal, para proporcionarnos materias primas y mano de obra baratas, para que nosotros vivamos tan bien y nuestro sistema democrático y capitalista funcione- se echan a temblar cuando oyen la palabra libertad.

Porque, política exterior de las distintas administraciones EE.UU mediante, esta palabra ha ido estrechamente ligada a una serie de fenómenos o grupos que ninguna sociedad desea para sí.

Quizá el ejemplo más significativo sea el apelativo "freedoom fighters", usado tan a menudo para referirse a grupos paramilitares o escuadrones de la muerte.
Pero hay otros muchos ejemplos... la palabra libertad no está muy abajo en el ranking de palabras prostituidas y se ha utilizado para referirse a:

  • golpes militares contra gobiernos
  • guerras coloniales
  • expoliación de recursos naturales sin permiso de sus legítimos propietarios
  • sometimiento de la soberanía nacional de un país a otro más poderoso
  • etc.

Es muy del gusto de la derecha norteamericana utilizar el término libertad para referirse a comportamientos propios que bastante poco tienen que ver con el término. Y cuanto más fuerte e insistentemente la pronuncian, mayor suele ser la iniquidad que encubren.

Esa moda también ha llegado a España. Tan fuertemente que, por arte de birlibirloque, políticos y otros personajes que siempre hemos considerado de la derecha más rancia pasan a autodenominarse liberales y utilizan el término libertad de forma habitual.

Esperanza Aguirre, señora de muy buena familia, católica, no demasiado culta y destacado miembro del PP cita al filósofo ¡Karl Popper! en sus discursos y arrima a su sardina el ascua hermosa de su libro "La sociedad abierta y sus enemigos". Y todo para finalmente obligar a nuestros hijos a estudiar Religión -o sí o sí-, y para garantizar a los colegios concertados (los que de siempre hemos llamado "de curas", ahora se llaman concertados) el goloso pecunio del erario público y seguir manteniendo sus corralitos pijos.

Federico Jiménez Losantos, martillo de herejes y defensor de la fe que profesa la Conferencia Episcopal (sea cual sea esa fe, además de la católica) clama también por la libertad cada vez que alguien critica y juzga sus soflamas, y eso que lo pone fácil, el muy cafre. Y todo ¿para qué?. Para mantener su privilegio a denigrar e insultar a sus contrarios, para despreciar la soberanía popular expresada en las urnas en las últimas elecciones generales y, para mantener las cuotas de poder económico asignadas durante el anterior gobierno del PP.

En estas cosas se nota que vivimos en un mundo globalizado: el cinismo también es susceptible de globalizarse, amigos.

Y de este modo, libertad, una palabra tan tan hermosa, mira en lo que se ha convertido... en la puta de los más groseros e inicuos de entre los privilegiados.

Mitos y leyendas de la industria musical (y XXVI): la piratería mató a Madrid Rock

Excelente artículo de David Bravo... y muy ilustrativo sobre las múltiples mentiras que nos cuelan diariamente.

¿Dónde están los ciudadanos?

Cuando yo estudiaba BUP se podía elegir entre la asignatura de Religión y la de Ética.

El primer año, opté por Religión (opté entre comillas, porque no sé si era siquiera consciente de tener otra opción). La asignatura era impartida por una monja de paisano, "Concilio Vaticano II Style", que intentaba adaptar a aquellos años 80 el mensaje del Evangelio.

Fue agradable, porque la señora era una persona muy agradable. Acabé el año no sabiendo muy bien a qué habíamos dedicado aquella hora semanal durante todo el curso, ni entendiendo muy qué era toda esa cosa esotérica que nos contaba, pero el adolescente de 14 años que era entonces apreció la mejora sobre las experiencias anteriores con la misma materia. ¡Qué eufemísticamente me he referido al aprendizaje memorístico del Catecismo! ("¿Por qué Jesús te ama?. Jesús te ama porque...").

Aprendida y aburrida la lección, al año siguiente me matriculé en Etica y así hasta finalizar COU. El cambio no fue pequeño y no sé muy cómo resumirlo. Unos profesores rojos-rojos, , mayo del 68 total... y en general bastante frikis, pero que nos empezaron a plantear y nos hicieron pensar y debatir sobre temas "tan candentes" como: la droga, la violencia política, los valores constitucionales, los distintos modelos económicos y sociales y un largo etcétera de temas, que tres años de Ética dieron para mucho.

Estos señores nos plantearon cuestiones que estaban ahí, delante de nosotros. En el Bilbao de los años 80 había mucha droga en la calle, y terrorismo, la democracia acababa de llegar hasta nosotros y aún teníamos que aprender el significado de conceptos como libertad (todas las libertades de...), igualdad, derechos civiles y políticos...

Luego fue la Universidad. Como elegí la carrera de Derecho, tuve la ocasión de estudiar Derecho Político o Constitucional: teoría general del derecho político (principios básicos), derecho político comparado (de otros países) y derecho constitucional español (o sea nuestra Constitución). Y más adelante fue el Derecho Administrativo y el Derecho Autonómico Vasco.

Y después de este periplo, reabierto el debate sobre qué deben estudiar nuestros niños para formarse, pero para formarse como seres políticos y morales, como ciudadanos y como partícipes en la sociedad, no como técnicos (astronautas o fontaneros), he elaborado una opinión propia.

No coincido con el anterior Gobierno del Partido Popular, en el que el menú (sorprendente) educativo se componía de Religión o Historia de las religiones.

Tampoco coincido con el señor Ramírez, director de El Mundo, al que he escuchado hoy en la COPE calificar de esotérica a una nueva asignatura denominada "Iniciación a la Ciudadanía" que debe ser parte de la propuesta de Ley Orgánica de Educación, actualmente en debate.

Y no coincido, porque entiendo que una sociedad democrática puede estar -o no- compuesta por creyentes y/o por ateos, por budistas y/o cristianos, por rojos y/o conservadores... y los porcentajes entre uno y otro pueden variar mucho, incluso carecer de algún grupo, y seguiremos viviendo en democracia.

Pero los que no pueden faltar en una democracia, y en la nuestra creo que faltan y por faltan de educación, son ciudadanos. Es decir, personas con la formación, el conocimiento y la voluntad necesarias para formar parte activa de la vida pública. Ya sé que me estoy poniendo muy griego, y que los griegos era media docena -y con los esclavos haciendo el trabajo feo- y nosotros millones y el mundo ahora mucho más complicado.

Una República, aunque sea una Monarquía, no puede permitirse -si no desea ser pervertida por los poderosos o arruinada por los estultos- es que sus ciudadanos no conozcan los principios que rigen la vida política y el origen e historia de esos principios, y que no tengan los rudimentos básicos para poder decidir sobre su destino, controlar a quienes les rigen y participar en mayor o menor medida en la vida pública.

Eso que el señor Ramírez considera esotérico, que es nada menos que formar a los jóvenes ciudadanos en los valores y normas constitucionales como marco mínimo de convivencia en una nación determinada, me parece a mí algo simplemente fundamental.

Y luego a partir de aquí, sea Ud. cristiano, protestante, musulmán, ortodoxo, o ateo perdido... Pero primero conozca -y aprenda a respetar y/o a criticar- el actual mínimo de consenso sobre derechos, obligaciones y forma de vida que es el texto político fundamental de una nación.

Y este aprendizaje hagámoslo en la escuela y obligatorio; y "el otro", es decir, la Religión y sus historias, digo su Historia, que se la enseñen en casa los padres a sus hijos si es su deseo, o si es en la escuela, como otra actividad extraescolar más, pues a la vida pública, insisto, la religión y la longitud de pelo de sus ciudadanos no le interesa... salvo que deseemos una república de nuevos fundamentalistas de uno o de otro color.

Quizá así, consigamos una nación de ciudadanos, y no de borregos que se acercan a votar cada cierto tiempo y que son motivados a ello con engaños y argumentos de tercera por los políticos y los medios de comunicación.

Esto da para otro comentario, pero otro día.

Así negocia la Iglesia

Con ese poderío que te da tener a Dios cubriéndote las espaldas
"Recibí a los representantes de la Conferencia Episcopal -el principal portavoz era monseñor Yanes; su asesor era José María de la Cierva; el secretario de la Conferencia Episcopal era Fernando Sebastián; y el representante de la FERE, de la Federación de Enseñanza Religiosa, era Martín-. Yanes me dijo que, puesto que estaba demostrando buena disposición para el diálogo, podíamos proseguir con el procedimiento seguido hasta entonces. Y, en ese momento, sacó de la cartera unos borradores de decretos y de órdenes ministeriales, hechos en papel cebolla, un papel muy especial, donde se leía: "Decreto nº (blanco), Real Decreto nº (blanco)"; más abajo, seguía el encabezamiento del BOE, un texto y, abajo, la firma: "El ministro de Educación". Es decir, ¡ellos trasladaban sus deseos directamente en decreto! Escribían el decreto y lo único que se esperaba era que el ministro estampara la firma."

José María Maravall, primer ministro de Educación del Gobierno de Felipe González.

Las declaraciones salen en el libro de María Antonia Iglesias "La Memoria recuperada", y son parte de una conversación entre la periodista y el ex ministro.

Tomado prestado de Escolar

Hoy los recuerdos son hojas secas que giran

Este post me ha recordado una tarde de otoño de hace unos años en la que dominaban mi ánimo la melancolía por el verano terminado y la tristeza por un amor perdido.

En un patio de la facultad, entre los coches aparcados, un remolino infatigable hace girar en el suelo unas hojas de roble secas, describiendo un círculo casi perfecto.

El puto mundo injusto de mierda en el que vives

Empieza visitando esta web

Ya la has visto? Pues ahora contéstame a esta pregunta (seguro que vas a poder hacerlo aunque no hayas sido padre o madre)

¿Qué debe sentir un hombre al ver cómo su bebé se muere de pura hambre entre sus dedos? al ver cómo la vida se le esfuma sin poder hacer nada...

Estoy seguro que te has emocionado, no eres una persona insensible, seguro que más que yo.

Pero también estoy seguro de otra cosa: ni tú ni yo vamos a hacer nada, ni vamos a cambiar nada en nuestras vidas dirigido a que esto deje de suceder. Limpieza de conciencia: por otra parte, es tal la maquinaria de nuestra sociedad, y nosotros unos engranajes tan ínfimos, que tampoco podríamos hacer nada "relevante".

Y entonces me pregunto "¿cómo se puede parar esto?".

del.icio.us y otras hierbas

Sí, yo también tengo mi cuentita en del.icio.us en la que, cuando me voy acordando, coloco alguno de mis Favoritos favoritos

Ayer mientras subía otro link completamente entusiasmado, me dí cuenta que llevo como 20 ó 30 publicados, con su descripción, sus tags y toda la pesca, pero nunca he hecho una consulta o búsqueda en serio sobre lo que sea que me interese.

Para esto he seguido utilizando, como todo quisque, Google. ¿Hará todo el mundo igual? ¿o bien seré yo el único cenutrio?

Al fin y al cabo lo que me estoy preguntando es: cuál es la auténtica naturaleza y el motivo del "éxito" (cuántos usuarios tendrá del.icio.us) de esta herramienta (y otras similares web 2.0).

Porque parece estar claro que todos disfrutamos poniendo nuestra mota de polvo cósmico el el universo internet, hacernos un poquito visibles en ese lugar tan grande, tan ruidoso, tan lleno de cosas nuevas:

  • nuestros links a del.icio.us
  • las fotos a flickr
  • los vídeos a youtube
  • y el que sepa juntar cuatro palabras, pues una señora bitácora - etc

Y mira que nos afanamos en ello, y le dedicamos sus buenas horas y su dinero (que al final tienes que pillarte la ADSL a narices); el mismo tiempo que jamás le pondríamos a arreglar ese enchufe o grifo que gotea (que venga un fontanero!).

Quiero decir que aún no tengo muy claro qué utilidad/relevancia/sentido/función tiene todo esto aparte de acariciarnos el ego, haciéndonos un poco partícipes, un tanto así de protagonistas, en esta sociedad gigantesca y mediática en la que todos andamos un poco perdidos.

Dos preguntas finales, no necesariamente en este orden: ¿qué opinas tú de esto? ¿cómo es que has llegado a leer esto?

PD Muestra de mi entusiasmo por mi bitácora, es que he releeído el post, y para ponerme weblógicamente correcto he insertado los links de aquellas webs que menciono. qué esfuerzo tan fútil, verdad?

Conferencia de nuestro Microsiervo Alvy

Fue ayer, en la pija ciudad de A (lo siento señor alcalde) Coruña, en ese (realmente) "entorno incomparable de la Domus"(*).

Había que ir. Más que por aprender algo, que aquello ya me lo barruntaba como conferencia divulgativa (para quienes no tiene ni idea del tema) que por verle las barbas a Alvy, uno de los autores de uno de mis blogs favoritos (aunque tan tant geek): Microsiervos.

Y como Wicho también estaba allí (pedazo cámara), así que fue un dos por uno.

¿Se olería Alvy la tostada de ese público estudiante/adolescente, que estaba tomando apuntes de todo cuanto decía?.

Se nota Alvy es más hombre de mesa redonda y workshop que de conferencia divulgativa, y el público en general carecía de nivel suficiente para enterarse de la mayor parte de los conceptos (las horcas caudinas de los APIs, ¿eh Alvy?)

Chulísima la sala de conferencias de la Domus, anfiteatro corto y ancho, madera minimalista, y superpantalla. Se rompe la monotonía de la semana y un ser web 2.0 se convierte en carne y hueso por unas horas. Saludos del pesado de las preguntas, Alvy.

(*)Mágica la gran, larga y solitaria escalera en esta noche de invierno, bajo esa luz amarilla y asesina de los focos, con el cielo y el océano fundidos en la masa negra de la oscuridad.

Madrid, Madrid, Madrid

El martes viaje rapidito a Madrid, ida y vuelta en el día. Hace bastante que no tocaba excursión y por eso...

Primer avión de la mañana. "Venga, desayuno en Barajas al llegar y así 20 minutos más de cama" (Sí, soy terriblemente lento por las mañanas)

Para un gallego, lo que va a continuación es intolerable:

¡8.30 € por!

  • zumo naranja que parece una Fanta caducada y sin gas
  • el peor café con leche desde hace... ¡la última vez que estuve matando el tiempo en Barajas!
  • esa baghette de tortilla que, quien la conozca, ya estará sonriéndose

Mundo Espejo

"En "Pattern Recognition" ("Mundo Espejo", Minotauro 2004) William Gibson nos presenta a una especialista en detectar, gracias a su inmersión en el inconsciente colectivo (Zeitgeist), lo que puede funcionar o no como Logotipo para empresas de artículos de consumo. Simplemente mirándolas.

Este Don, por el que más de uno pagaría lo que fuera, le provoca un efecto colateral: una fobia hacía cualquier las marcas comerciales que saturan su entorno y que se manifiesta en forma de ataques de pánico. De esta manera se dedica a borrar de sus prendas cualquier rastro de etiquetas así como bordados especiales.

Hoy me he vestido como siempre, por impulsos y comodidad y esto es lo que he descubierto:

Gafas graduadas Bulgary   Gafas de Sol graduadas Rayban   Camisa Polo - Ralph Lauren Pantalón Levis Strauss 501  Calcetines Punto Blanco Calzado Converse All Star Ropa Interior Hugo Boss Desodorante Calvin Klein Cartera Quicksilver Llavero Habitat"

Esto que acabas de leer son dos copy/paste de los comentarios que el amigo GarajeKubrik hace en su blog sobre el libro de Gibson. La traducción al castellano del título, aunque no es fiel, sí me parece muy sugerente.

Este es un tema que (me) da mucho para pensar: La sociedad de consumo, con la publicidad como herramienta más visible, crea un mundo paralelo ante nuestros ojos, un mundo atractivo y artificial destinado a cumplir los objetivos de ventas de la empresa XYZ... un mundo que acaba ocultando el mundo real.

Un mundo real donde las mujeres no son hermosísimas, los coches pierden aceite y no pasan la ITV, y en el que las aventuras del fin de semana son tan interesantes/originales/divertidas/raras/diferentes..., un mundo quizá un tanto vulgar en el que encuentras ¿miles/muchas/demasiadas? limitaciones a tus deseos y fantasías...

La máxima (una de ellas) de la publicidad no es vender un producto con características, sino sueños y fantasías, una forma de vivir o de sentir, PERCEPCIONES... algo de eso leí en alguna parte.

¿Cuánto puede llegar a sufrir el que sólo perciba este mundo espejo pero que vive, vive al fin y al cabo en el único mundo que existe?

Pregunta va

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